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Vergüenza

La vergüenza esta considerada como un aspecto negativo y a cambiar en los seres humanos, ¿ Pero por qué esto ha de ser así?


La está destruyendo por dentro, no se encuentra, no sabe quién es.

Emma ha tenido problemas toda su vida con su yo interior, y desde pequeña ha sido considerada una persona un poco rara, creando en ella numerosas inseguridades.

Sabe que es vergonzosa, pero ¿hasta qué punto? Todos en algún momento sentimos timidez, estamos cortados, pero ¿es normal lo que la pasa a ella? El miedo a que la miren, a ser el centro de atención, a realizar una llamada telefónica, al ridículo….es tan intenso que sus síntomas son cada vez peores.

¿Qué la sucede?. El corazón la va a mil, las manos sudan, siente mucha vergüenza, tiene tanta angustia que parece que se va a desmayar. Si tiene que realizar alguna gestión ella se anticipa ante lo que pueda suceder. “¿La puerta se abre hacía dentro, hacia fuera?, ¿tengo que coger un ticket?, ¿lo tengo que pedir o coger de una maquina?…

Vergüenza

Ante tantas dudas, Emma no pudo más, se rompió . Su estrés la produce un dolor de cabeza tan intenso y un agotamiento que la deja dormida. Aguanta como puede su jornada laboral, pero en cuanto llega a casa y se sienta, se desvanece hasta la mañana siguiente. Su médico de cabecera ha sido claro, el cerebro tiene que descansar. Le tienes sometido a tanta presión que el mismo ha decidido actuar.

La situación es crítica; pero a veces tienes que caer para poder levantarte. Emma decidió que era hora de tratar sus sentimientos y poner orden a su vida. El motivo es el mayor de todos, quiere ser feliz.

La felicidad aparece cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en harmonía.

Mahatma Gandhi

¿Qué puedo hacer con la vergüenza?

Como novata en gestionar sus alteraciones, decidió buscar en internet. –Vergüenza–. Una de las descripciones, se ajustaba bastante a su perfil; sorprendiéndola. Fobia social o timidez extrema. Rebusco entre miles de páginas web para localizar a un psicólogo y concertar una cita. Entre tantos, Mario Martín, psicólogo clínico y psicoterapeuta, se ajustaba a lo que Emma necesitaba.

Sentada en la sala de espera, estaba cómoda. Era un sitio agradable y acogedor; lo que no ayudaba era que estaba sola. Saco fuerzas y se mantuvo allí, pronto la llamarían. Mario era un hombre de mediana edad, con una voz suave y delicada, que no acompañaba nada con su aspecto físico algo rudo. Empezó realizando un montón de preguntas, que se sumaron a otros miles más. Cuando creyó oportuno su interrogatorio, lanzo su análisis.

–Tu vergüenza extrema, te crea ansiedad y angustia. No puedo decir que estés sumergida en una depresión, pero sí que debes tener cuidado y empezar paso a paso tu curación. Cuando estés en una situación incómoda para ti; si necesitas salir un momento y respirar, hazlo. Cuenta diez o veinte…. En el caso de ser algo urgente, puedes ponerte en contacto conmigo utilizando mi número de teléfono. Y por último, necesitas una medicación para estar relajada, dormir mejor, realizar actividades con mas tranquilidad. ¿Cómo lo ves?.

Emma estaba sorprendida. Con veintidós años ya iba a empezar a medicarse. Esa idea la espanto. Muy agradecida le dijo —llamare para concertar otra cita para la próxima semana. Con las ideas más claras le diré algo sobre lo que me ha comentado.—
Emma no volvió a llamar.

Esta opción sabia a lo que la conducía, optó por otra. Sin descartar por completo la ayuda de un profesional, pero debía intentarlo ella primero. Si no obtenía resultado positivos si acudiría a un especialista.
Leyó excesivamente, se informó, y descubrió abundantes herramientas emocionales que podía poner en práctica. Volvió a analizarse. Quito los adjetivos negativos de su lista y empezó a descubrir que tenía cualidades. Algunas más escondidas que otras, pero que le gustaban.

Empezó haciendo pequeñas cosas que la generaban ansiedad, como ir a comprar sola, realizar gestiones, llamadas telefónicas…Lo paso mal, pero se obligaba. Cuando concluía una de ellas, se sentía bien, autónoma y capaz.
No fue fácil, no tardo un mes, ni dos. Pero si que empezó a sentirse mejor. Se relacionaba con soltura, era fuerte para someterse a situaciones nuevas.

Pasos al cambio

¿Qué puedo conseguir?

Pasado los años, como resultado. Emma recuerda aquellos momentos tan malos, y ve en su totalidad lo que ha conseguido. Sobre lo que tuvo que pasar. ¿Cómo será en el futuro? es consciente que siempre será vergonzosa, es una parte de ella. Sentía, siente y sentirá vergüenza, pero nunca de la manera que la dejo sin alma.
Al quererse de una manera sana, dejo a un lado muchas de sus inseguridades y de darle importancia a opiniones que no tienen ningún valor.

Emma hace y siente lo que la apetece dejando atrás su pasado.
Su reflexión final, analizando su vida, es que, no es rara, es distinta. Como lo somos todos.


Si os habéis sentido identificados o algunos rasgos descritos de la personalidad de Emma encajan en ti , puedes consultar este post, es uno de las mejores definiciones que he encontrado. Fobia social y timidez

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